Los MITOTEROS!

domingo, 26 de junio de 2011

SEGUNDO ATRAVEZADO


A través del momento, tratamos de sobrevivir.
Atravesando un segundo, nos preguntamos ¿Por qué?
Nuestra eterna estupidez.
Cayendo nadie ve.
¿para qué?
La sangre se acumula a través de los cables que me miman.
Cada vez, necesitas mas aire.
Necesito mas aire cada vez mas.
Y si aumentamos los hechos
Se acumulan los lechos de la ebriedad.
Tratando, tratando de acabar.
Tratando, tratando de empezar.



RECETAS

Colores ciegos e imaginación

 son los ingredientes de los sueños.

Un poco de vida escarchada sobre ellos.
Un poco de vida con el sabor de ser y no estar.
Un trago de memorias enjauladas en las rocas 
para refrescar el olvido de los recuerdos agrios.
Caliente y sangrante carne arrancada del ayer 
cuando los sustitutos del hoy no complazcan tus necesidades del mañana.
Pero cuidado con los malestares que causa
la ceguera del síndrome de “más”.
Quizás te vean pasar a vomitar todas tus inconformidades al hablar incesantemente sobre el tema tan tratado de
las incoherencias amorfas en las rocas con unas gotas de limón
y una pizca de sal. 




SUEÑO SUCCION

Estaba dialogando con mis huesos, 

contando y analizando el contenido de mi cráneo.

Vi muchas páginas sin cubiertas pero paginas al fin.
Metí mis manos en el charco de mis sueños y una página voltee; 
fue una bofetada húmeda que me empapó de alguien más.
Talle mis ojos y cuando pude los abrí 
quedando cegado por la sorpresa de encontrarte  en frente.
Más me sorprendió el resplandor de tus pezones verde neón 
que me invitaban a apagar la luz, 
perdiéndome en la oscuridad detrás del dibujo de su trayectoria 
con la esperanza de alcanzarlos para bañarme con su luz 
a fuerza de succión, 
dándole a la palabra diversión otro sentido,
  sin tener que preocuparme por la necesidad de despertar
 y abrir mis ojos 
o cambiar el curso de mi sangre. 


viernes, 27 de mayo de 2011

Islas

Islas,
dentro de ataudes con ruedas;
audifonos abrazando nuestros receptores;
dejando que extraños suspiren
sus secretos a nuestros oídos.
Tan cerca y tan lejos a la vez.
sólo nos únen las miradas 
y uno que otro roce sin invitación
Islas,
dentro de misiles urbanos
dirigidas por comandos neurobélicos;
convencidos por las mañanas,
llenos de combustible por las tardes;
luchando con nuestro insomnio por las noches,
asustando con nuestro sonambulismo a los demás,
esperando ser pelados cual frutas
inconcientemente,
estupidamente,
maravillosamente
ahí...